De vez en cuando me doy un pellizco y pienso ¡ey, que estás viviendo en Berlin!

Cuando dejas de ir los domingos a Mauerpark, cenar en la vinería y desayunar en Godo es una rutina, salir de la biblioteca es pasear por Unter del Linden, ¿tomar algo en Tacheles? eso es para turistas... White Trash y Kaffee Bürger son los bares comodín, "Ich bin en Berliner" o "Arm aber Sexy" son las muletillas, llevas en el bolso siempre un libro y un termo, para las distancias y para el frío, los kebab han pasado a ser el componente básico de tu dieta, los señores de camino al aeropuerto cuchichean sobre tí , como una de esas berlinesascon ropas de colores y cosas en el pelo...

Y aún así, cada día descubres un sitio nuevo. Cada estación hace de esta, una nueva ciudad, siempre un movimiento.


El muro ya no es lo que era en Septiembre. Las huellas de "" estuvo aquí apenas le dejan contar su historia. Han tirado completamente las ruinas que había delante de la catedral y sólo queda un hueco enorme. Ya no andamos a -10 y se agradece pasear en biblicleta.
Cuánto has cambiado...

De vez, y sólo de vez en cuando hay que darse el pellizco. El resto del tiempo lo paso viviendo.
fotos de Lea